Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Katia Guillén, quien es la creadora y vendedora de muñecas realistas de silicona, conocidas como “semi reales”. A lo largo de la entrevista, Katia relata cómo comenzó su negocio y cómo estas muñecas, que son casi idénticas a los bebés reales, han ganado popularidad entre un público diverso. La entrevista explora diversos aspectos de la fabricación de estas muñecas, incluyendo su realismo, el proceso de personalización, y el impacto emocional que tienen en quienes las compran, desde padres que han perdido a un hijo hasta coleccionistas.

Katia comenzó a interesarse en las muñecas realistas tras ver que su hija quería una. Luego de investigar y contactar con proveedores en Brasil, empezó a traer las muñecas a Encarnación, Paraguay, donde rápidamente se hizo un éxito entre niñas y adultos, incluidas mujeres mayores que las compraban como piezas de colección.

Las muñecas realistas tienen cuerpos de silicona, una textura muy parecida a la piel humana, y detalles como venas y pliegues que las hacen muy reales. El proceso de personalización incluye implantar el cabello, las cejas, los ojos y pintar la piel de acuerdo con las especificaciones del cliente, para hacerlas parecerse lo más posible a un bebé real.

Aunque las muñecas son populares entre las niñas, también han atraído a adultos, tanto mujeres como algunos hombres, que coleccionan muñecas realistas. Además, algunas madres que han perdido a un hijo las compran como una forma de recordar a su bebé.

Las muñecas tienen un profundo valor sentimental para los compradores, ya sea como una herramienta para enseñar a los niños a cuidar a un bebé, como una pieza de colección, o como una forma de lidiar con la pérdida. Katia menciona que algunas madres encuentran consuelo en el contacto físico con las muñecas.

Katia explica cómo cada muñeca se crea a mano, desde el molde hasta los detalles más finos, lo que hace que cada muñeca sea única. Ella dedica muchas horas a la creación de cada muñeca, lo que requiere paciencia y destreza artesanal.

Además de las muñecas, Katia ofrece una variedad de accesorios como carritos, ropa y chupetes magnéticos, para que los compradores puedan completar el kit de “bebé realista”. La venta se realiza principalmente a través de redes sociales, y Katia también participa en exposiciones locales.

Este negocio, que comenzó de manera casual, ha crecido y las muñecas han tocado la vida de las personas de formas inesperadas. Katia, quien nunca imaginó que sería la creadora de estas muñecas, ahora se dedica a su pasión por la creación y la personalización de las mismas, brindando consuelo y alegría a sus clientes.

Este programa destaca no solo la habilidad artesanal detrás de estas muñecas, sino también el profundo impacto emocional que tienen en quienes las adquieren.